Porque tu página web es el reflejo de tu negocio en el mundo digital. Igual que tienes tu local o tu tienda limpia y ordenada, tu página web debe estar actualizada y fácil de acceder desde cualquier dispositivo. Tiene que ser rápida y sencilla de consultar, agradable y profesional al 100%. Como tú quieres que te vean, en definitiva.

Partiendo de esta pequeña justificación, vamos a ponerte un ejemplo que seguro que te suena familiar.

Un particular está buscando un coche determinado en un portal de coches de segunda mano y encuentra un anuncio que le ofrece lo que está buscando. Es un coche de tu stock anunciado.

El particular está pensando en contactar y dejar sus datos pero antes decide invertir un poco de tiempo e investigar un poco sobre este anunciante profesional. El usuario hace click en la dirección del sitio web del anunciante que figura en la ficha del profesional del portal….o bien abre una pestaña en el navegador, y busca el nombre del anunciante profesional en Google.

En ambos casos encuentra una página con el nombre de la empresa que buscaba.

Es tu sitio web.

Allí ya se lleva una primera impresión. «Este es el profesional con el que voy a tratar la compra del coche que me interesaba!»… Y todo ha transcurrido en su pantalla.

Seguramente después visitará otros coches en el portal, serán de otros particulares o de otros profesionales con un coche similar al que busca. Pero si tú has causado buena impresión, si das confianza, si lo que muestras es un coche bien documentado y bien fotografiado en una buena web, tienes un punto a favor para ser el elegido.

Tu página web es tu empresa en el mundo digital. Te verán como te muestres en tu sitio web. Quieren saber si pueden seguir contigo el proceso de encontrar su siguiente coche.

Si a lo que hemos explicado le damos un coste más que razonable en cambiarte el sitio web, verás que la decisión a tomar está muy clara: invertir en tu sitio web te traerá más ventas.

Si te sientes identificado con lo que has leído y crees que ha llegado el momento de mejorar tu web, contacta con nosotros.

Comprar un coche implica desembolsar una gran cantidad de dinero. Pero no todo el mundo puede pagar 10.000, 15.000, 20.000 de golpe. Por esto, y más con la crisis, financiar un coche se ha convertido en algo normal.

En la mayoría de los casos, si queremos comprar un coche lo que más nos conviene es pagarlo al contado, popularmente conocido como “a tocateja”.  Sin embargo, algunos concesionarios ofrecen suculentos descuentos e incluso llegan a igualar el precio del coche al contado, si decides financiar un coche.  Sea como sea, si dispones de todo el dinero, mírate dos veces el descuento. Nadie deja dinero a cambio de nada.

Sea cual sea el motivo, la mayoría de españoles acaba financiando su nuevo coche.  Atentos a los 3 TIPS que hemos seleccionado para ayudarte a elegir la mejor opción:

¿Mejor pedir el dinero al banco o al concesionario?

Es más probable que el concesionario nos ofrezca una financiación más ventajosa para nosotros que el banco. Al banco solo le interesa que le devolvamos el préstamo (más los intereses que nos cobrarán), y para ello harán números sobre nuestro nivel de deuda, nuestros ingresos… A priori, a los números no les interesa si el dinero es para un coche o para unas vacaciones.

El concesionario también quiere que le devolvamos la deuda (más los intereses), pero su negocio es vender coches (no financiar un coche), así que es bastante más probable que nos ofrezcan mejores ventajas para que acabemos comprando un coche.

Hay que conseguir pagar el mínimo posible

Es evidente que todos queremos pagar el mínimo posible por el coche que nos queremos comprar. Pero para ello no solo hay que comprar los diferentes precios entre marcas, modelos, acabados, equipamientos, concesionarios…. También entre las diferentes maneras de financiación. Si estamos pagando cuotas bajas durante un tiempo muy largo, estaremos pagando más intereses, y por tanto el coche nos saldrá más caro.

Pagar cuanto más de entrada es mejor. Así conseguimos reducir el importe a financiar y los intereses serán menores. Recuerda que hay que conseguir pagar lo mínimo posible incluso si queremos financiar un coche.

Usa la Regla del 20/4/10

Esta conocida regla nos ayuda a saber cuánto podríamos gastarnos sin pasar apuros económicos en la compra de un coche. En realidad, esta regla puede ser válida para la compra de cualquier bien que implique cualquier tipo de financiación.

La entrada como mínimo del 20% del valor del vehículo.

No financiar un coche durante más de 4 años.

El gasto extra que implica un coche (incluye la cuota, la gasolina, los pejes, el seguro, los impuestos…) no deben suponer más del 10% de tus ingresos.

Parecen tres medidas muy lógicas, y lo son. Pero no siempre son llevadas a cabo. Si no puedes pagar tu vehículo usando esta regla, deberías plantearte comprar otro coche.

¡Cuidado! No peques de avaricioso. Si tienes ahorros, un buen sueldo o tus aspiraciones de coche nuevo no son muy altas, quizás llegas de sobra a cumplir la regla del 20/4/10. Si eres uno de estos afortunados, no añadas equipamiento extra ni te decidas por un coche de mayor categoría solo porque puedes permitírtelo.  El coche ideal para cada uno es el que necesita y se puede permitir, aunque tengas que financiar un coche. Nunca el que no necesita, aunque se lo pueda permitir. Ni tampoco el que necesita, pero no se puede permitir.

La regla del 20/4/10 es simplemente una guía de compra, una herramienta útil, no es una norma. Sin embargo, tenerla presente nos ayuda a mantener los pies en el suelo y a ser conscientes de lo que podemos tener en el garaje.

financiar un coche